A mi amigo Chema "El Cachondo", II.

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De nuevo tengo ocasión de practicar con mi amigo Chema la esgrima dialéctica, ocupación que es, para mí, de mucho gusto y pasatiempo.
Renuevo aquí las prevenciones que te hice en nuestra anterior comunicación, en lo tocante al respeto y consideración que te debo y te agradezco tu premura en contestar. Celebro, además, el tono jocoso de tu respuesta, que me autoriza a seguir el mismo camino, en la seguridad de que lo tomarás con humor y evitaremos aburrir a quien no tenga mejor manera de perder el tiempo que leyendo esto que escribo.
También debo anunciar que me extenderé más de lo que quisiera, que si larga fue tu respuesta, la mía es más larga (y me refiero a la respuesta, claro) por eso pido anticipadas disculpas al amable y paciente lector, pero son muchas las imprecisiones e inexactitudes en que has incurrido, a las que procuraré dar respuesta en el orden en que han sido proferidas.
Quede también sentado de antemano que mi contestación se ceñirá a LOS HECHOS acaecidos en la Asamblea, de los que fui testigo y no se referirá a los que dices que acontecieron antes o después de ella, los cuales huelgo de juzgar por no haberlos presenciado.
1.- Para empezar, afirmas que un culé da por bueno todo lo que hace el Barcelona y lo deja todo por el Barça, y que un barcelonista es aquel que le gusta el Barcelona pero sabe ver sus defectos. Conozco, empero, a muchos que se consideran culés y que no dan por bueno todo lo que hace el Barcelona ni lo dejan todo por ese equipo. También conozco quien se autodenomina barcelonista y que es incapaz de ver los defectos que tenga tu equipo. Por otro lado, me queda la duda de si, según tu peculiar explicación, habrá culés que no les guste el Barça. Como ves, estoy desorientado y te agradecería que me aclararas este lío para poder situarte debidamente, en lo que al fútbol se refiere. Sea como fuere, tengo entendido que el apodo de culé lo lleva a honra (si es que ese desatino es posible) la hinchada azulgrana, porque le trae el entrañable recuerdo de cuando jugaba su equipo en el antiguo Campo de “Les Corts” (creo que se escribe así) y asomaban a la calle las posaderas de los que se sentaban en las bardas del campo a ver el partido (a ser posible, gratis.)
2.- Puede que tengas razón en lo que dices y que tu postura viniera motivada por un compromiso previo incumplido, cosa que desconozco. Pero no es eso lo que te puse de manifiesto en nuestra anterior comunicación, sino tu cómoda postura de exigir para tí lo ancho del embudo y dejar para los demás lo estrecho: NO SE PUEDE RECLAMAR RESPETO PARA UNO CUANDO NO SE BRINDA LOS DEMÁS y se insiste en el desafuero de llamar farsantes a cuantos estaban allí reunidos hablando, de nuevo, de comedias. Se mire como se mire, esa es falta que te obliga a una disculpa. Comoquiera que has pedido perdón en tu respuesta, asumiendo tu error, dalo por concedido en lo que a mí concierne.
Continuamos, querido Chema, aunque te recomiendo que no hagas lo que yo, que seguí tu consejo y me pertreché de cervezas antes de leer tu respuesta. Tenías razón: me dio tiempo a beberme una caja. Quizá, a tí, te dé tiempo a emborracharte.
3.- Parece que te ha caído en gracia lo del “acalorómetro”y me alegro porque, es aparato de mi invención y le hago medir lo que me sale de los cojones, (con perdón) lo que tiene un indiscutible mérito, tanto, que la Academia Sueca está sopesando la posibilidad de designarme candidato al Premio Nobel. Lo único que juega en mi contra parece ser el limtado uso que se le puede dar, porque, como ya dije, sólo sirve para medir tu furia, también en grados Celsius y en grados Kelvin (que se te habían olvidado.)
4.- Lamento corregirte de nuevo: los cargos elegidos eran TRES y, repito, uno de ellos eras TÚ. Que no tuvieras intención de aceptarlo no quiere decir que los demás miembros de la Comisión no tuvieran decidido proponerte, como hicieron. Ocurre que estos acontecimientos se produjeron, como ya te indiqué, tras tu marcha, de ahí que sea aventurado por tu parte afirmar lo que NO PRESENCIASTE. Si hubieras estado presente hubieras podido manifestar tu oposición o rechazar el nombramiento que fue, repito, aceptado POR ACLAMACIÓN, procedimiento TAN LEGAL COMO EL VOTO SECRETO.
5.- A tu pregunta sobre si se pueden aprobar ciertos artículos sin darles lectura ya te respondí que sí, SI NADIE MANIFIESTA OPOSICIÓN, como ocurrió en la Asamblea. Y afirmas, con gran valor, que “... eso no es legal, será lo acostumbrado....” Pues lo acostumbrado es tan legal como la propia ley y a eso se llama Derecho Consuetudinario, que es el que se basa y fundamenta en la costumbre y es el que rige, v.gr. en el Concejo Abierto, cuyas decisiones son vinculantes para todos y constituyen una auténtica manifestación democrática, más antigua que algunas democracias desarrolladas que, despectivamente, hablan de la “joven democracia española”.
Me pregunto qué tiene que ver que los borradores sean iguales a los oficiales con que los conociera todo el mundo, según dices. En ningún momento he afirmado semejante cosa, sino que Manolo NO SE OPUSO a la aprobación del resto de los artículos por el procedimiento en que se hizo, quizá porque conocía (Manolo) que no había diferencias, COMO ALGUNOS asistentes. Y puedes comprobarlo comparando los oficiales con los copiados por tí, que si los transcribiste bien, no descuadrarán ni en las comas, como ya te indiqué.
Añades una nueva acusación al hablar de manipulación orientada a conseguir lo que algunos se proponen, coaccionando a ciertas personas cuya identidad no revelas, lo que te coloca al borde mismo del Código Penal, porque esos hechos se produjeron EN TU AUSENCIA, y pudieras estar acusando a alguien fundándote en testimonios y abrevando en unas fuentes cuya veracidad desconoces y esa es, en mi modesta opinión, una actitud arriesgada.
6.- Dices que me traiciona la memoria porque en tu presencia no se te propuso para cargo alguno. Querido Chema, me temo que el que te ha traicionado es el oftalmólogo: he escrito repetidas veces que te propusieron DESPUÉS DE TU PRECIPITADA HUIDA, sin que tuvieras oportunidad de oponerte al nombramiento, pero se consumó, como demuestra el hecho de que afirmes que los miembros presentes de la Comisión dijeran que no sabían si sería provisional porque ignoraban qué ibas a hacer. (Por cierto, sospecho que la Asociación debe de estar buscando a la tal DINA, porque no ha tomado posesión todavía. Claro que, si te refieres a Nida, la cosa cambia, porque cumple con toda diligencia su cometido.)
7.- En el siguiente párrafo afirmas que “....lo siguiente no fue una votación ni una aclamación, fue la frase: ¿estamos todos de acuerdo?.....” Y tienes razón: esa pregunta, por sí sola, no constituye aclamación ni votación. Lo será la expresión de voluntad que obliga a manifestar. En otras palabras: CUANDO SE RESPONDE A ESA PREGUNTA, se ejerce y manifiesta el sentido del voto que, insisto, puede revestir la forma de ACLAMACIÓN, como fue el caso, porque nadie se opuso a ello, sea porque estaban de acuerdo, sea porque les daba vergüenza o porque no se atrevieron, pero de la falta de valentía, sólo puede responder el cobarde, no los demás, dicho sea con el mayor de los respetos. Que prefieras el procedimiento de voto secreto para aprobar un acuerdo no invalida lo que se hizo en la Asamblea, que se materializó con el ACUERDO UNÁNIME de los presentes, lo que debe PRESUMIRSE cuando NADIE pidió que constara su oposición, tal y como ya dije en otra ocasión. Además, debes reparar en que, siguiendo tu razonamiento “jurídico”, tu proyecto de Estatutos no debió, siquiera debatirse, porque no estabas legitimado para formar parte de la Comisión al haber sido elegido, también, POR ACLAMACIÓN, sin que pudiera verse ninguna mano alzada votando tu candidatura, procedimiento que, según tú, no es legal. Pero, por fortuna, te equivocas una vez más y tan legal fue una elección como la otra.
8.-Contra lo que dices, hubo aclamación y unanimidad y las cosas pudieron hacerse, como también te dije ya, de manera imperfecta, pero no mal, como sostienes tú SIN HABERLAS PRESENCIADO, porque NO SE OPONEN A LA LEY.
9.- Por ser cortés contigo te dije que habías sido avaro con la verdad, pero ante tu insistencia te diré que es falsa tu afirmación de que yo te reconociera que no se hicieron las cosas bien. La conversación a que aludes tuvo lugar con anterioridad a la celebración de la Asamblea, no después, de modo que, salvo que gocemos de poderes adivinatorios, mal pudimos hablar del resultado de la reunión. Sí hablamos (casualidad) de tu condición de culé y de la causa de ese apodo. Y comoquiera que hay testigos de esa conversación, no nos dejarán mentir.
10.-En cuanto a mi presencia en la Asamblea te recuerdo, de nuevo, que fue voluntaria y en cumplimiento de la oferta de colaboración que hice PÚBLICAMENTE en la primera reunión, a la que asistí en calidad de mandatario verbal de una persona que es pensionista. Al no manifestarse parecer contrario a esa oferta, la dí por aceptada. Por otra parte, al conocer previamente a qué se debía nuestra presencia allí, la obligación de anunciarlo a los asistentes recae en la Comisión de la que formabas parte, que debió pedir conformidad a la Asamblea. Pero al no hacerlo ni registrarse opinión contraria a esa presencia, se entiende aceptada. Paso por alto tu descortesía por no anunciar, tampoco, la presencia de Felipe, en calidad de representante de la Junta Vecinal, que estaba allí para garantizar públicamente la colaboración de dicho órgano con la Asociación. Y esto, lejos de ser criticable, me parece digno de encomio, más si tenemos en cuenta que tu queja recurrente es la falta de información y que las autoridades públicas, en general, huyen cuando tienen que dar la cara.
Como ya te dije y puedes comprobar, entre la perfección y lo que hiciste, media un trecho, pero no por eso es ilegal.
En relación al incidente de tu esposa te pido que aclares a qué reunión te refieres, porque si es a la primera, en la que fuiste ACLAMADO para formar parte de la Comisión, te diré que mal pudo animarte a aceptar el cargo desde la escalera, lo hizo desde la silla que ocupaba dentro del salón y de una forma simpática y valiente, que excitó la general hilaridad y ayudó a que algunos vencieran su natural timidez. Además, la reunión no podía ser sólo para socios porque, entonces, ni existía Asociación ni cosa parecida, se estaba deliberando, percisamente, sobre su futura constitución.
11.- En cuanto se refiere a la redacción del artículo 1º tengo que decir que de nuevo yerras, porque nunca dije que fuera uno mejor que otro. Afirmé y confirmo hoy, que el aprobado ERA MÁS AMPLIO y permite desarrollar más actividades sin recurrir a modificaciones de los Estatutos. Curiosamente, te provoca risa sólo pensar en una Asociación que tuviera un fin ilícito y no acierto a comprender por qué, sobre todo si atendemos al hecho de que la norma aplicable a las Asociaciones dice, textualmente que “...todas las personas tienen el derecho de asociarse libremente para la CONSECUCIÓN DE FINES LÍCITOS...” Puedes trasladar tu sorpresa a la Carrera de San Jerónimo, que allí están los responsables de esa redacción.
Para ilustrar mi afirmación ponía el ejemplo de la pía dama que deja una herencia a la Asociación y lamento comprobar que has hecho una lectura apresurada de lo que dije, lo que te ha hecho pasar por alto un dato decisivo: que la herencia se ciñe a LAS RESULTAS de una explotación ganadera, lo que incluye, en la hipótesis planteada y desde la perspectiva legal, los beneficios y la forma en que se obtienen, lo que pondría a la Asociación en el trance de habilitarse legalmente para ejercer de “ganadera” y modificar los Estatutos, si hubieran conservado la redacción que proponías. Sobra, pues la mención del artículo que invocas, porque JAMÁS he negado capacidad a la Asociación para aceptar una herencia.
12.- Hablas de los vocales y de nuevo te recuerdo que estoy conforme contigo y creo más sensato un número más amplio que el que se decidió, pero esto es una opinión tan susceptible de crítica como las demás. Lo que sí es cierto es que la palabra ROBAR salió de tu boca y te agradezco que me recuerdes que salió, también, la acusación de venderse por un plato de lentejas, lo que va en abono de lo expuesto anteriormente en relación con lo ofensivo de tus manifestaciones, aunque pienso que no hay malicia en ellas, quizá falta de control.
13.- Para concluir, confiesas que has reconsiderado tu decisión y que vas a permanecer en la Asociación, lo que me alegra profundamente y que has firmado el Acta Fundacional al DÍA SIGUIENTE de celebrada la sesión, adquiriendo así la condición de Socio Fundador. Como veo que gustas de hacer las cosas como manda la LEY, me veo en el triste e ingrato deber de comunicarte que debes tu condición de Socio Fundador a las Bodegas Domecq o, (bromas aparte), a la generosa munificencia de los verdaderos Socios Fundadores que no han exigido que, como manda la ley, sólo ostenten esa condición los que ASISTIERON A LA ASAMBLEA Y FIRMARON EL ACTA A SU CONCLUSIÓN, que fueron todos los presentes excepto tú, que la abandonaste. Cierto es que alguno más puede estar en tu situación, pero más vale que estén todos dentro que privarles de algo que es bueno para todos por una formalidad legal que, como tantas otras, tiene remedio. Vuelvo a recordarte que entre la perfección y lo que se hizo media un trecho, que también te separa de la escrupulosa legalidad.

Termino, ahora sí, disculpándome por los excesos que haya podido cometer, en la seguridad de que te sobra el sentido del humor y los tomarás con deportividad, que es lo propio de personas inteligentes como tú. Te espero en el bar de la Fiesta para invitarte a unas copas.

Con todo cariño, de tu merengue preferido.
Moncho.